También es muy recomendable la instalación de un vaso de expansión Imera M+

Un ánodo de sacrificio es una pieza metálica que se usa para proteger otros metales contra la corrosión, especialmente en depósitos de agua como termos o calentadores Es normalmente una barra o varilla hecha de un metal más reactivo que el material que se quiere proteger, se coloca en contacto eléctrico con el metal del tanque y con el agua y habitualemente, es de magnesio, aluminio o zinc.
 
Sin ánodo:
  • El tanque empieza a oxidarse
  • Aparecen fugas
  • El termo se perfora y queda inutilizable
  • Hay que cambiarlo mucho antes

Con ánodo en buen estado:
  • Se evita la corrosión interna
  • Se prolonga la vida del termo muchos años
  • Se reducen reparaciones caras

¿Cada cuánto hay que revisarlo?
  • Cada 1–2 años conviene revisarlo
  • Si está muy consumido, se debe reemplazar
  • En zonas con agua muy dura, puede gastarse más rápido

Señales de que podría estar gastado:
  • Agua con olor metálico o a “huevo”
  • Sedimentos
  • El termo tiene muchos años sin mantenimiento
  • Pérdidas internas
 

 
Facebook Twitter LinkedIn WhatsApp
Contactar
Información sobre el tratamiento de datos personales
Finalidad: Responder a sus consultas y enviarle información comercial sobre nuestros servicios, incluso por correo electrónico
Legitimación: Consentimiento del interesado
Destinatarios: Los datos no se transferirán a terceros, excepto por obligación legal
Derechos: Tiene derecho a acceder, rectificar y borrar datos, así como otros derechos, como se explica en la sección de información adicional
Información adicional: Puede consultar información adicional y detallada sobre Protección de datos en nuestro texto de la Política de privacidad