¿Desincrustantes contra la cal? #WattsSí #RestoNocuela
La mayoría de los equipos preventivos de cal, básicamente descomponen la molécula de la cal para que no se adhiera a griferías, mamparas, electrodomésticos etc. es decir, la versión moderna del descalcificador, no consiguen su propósito: solo OneFlow de Watts lo consigue, de los siete aparatos analizados, evita que se deposite la cal en los electrodomésticos sin por ello reducir la calidad organoléptica del agua.

El agua dura, rica en cal, es habitual en numerosas localidades, afectando al sabor, pero también al buen funcionamiento de los electrodomésticos. El uso de un descalcificador limita su presencia, pero no es un aparato barato ni fácil de instalar, consume electricidad y agua potable, y cada cierto tiempo hay que pararlo para ponerlo a punto y reponer sal. Con el fin de salvar algunas de sus limitaciones, han ido apareciendo aparatos desincrustantes o inhibidores de depósitos de cal, que en vez de retirar la cal del agua, evitan que se deposite y dañe los electrodomésticos. Para valorar su eficacia, la Organización de Consumidores y Usuarios ha analizado siete de estos dispositivos, cada uno con su propia tecnología, con resultados en general decepcionantes (tal y como se explica en la revista OCU Compra Maestra nº 459, junio 2020).

Solo uno de los siete desincrustantes analizados cumplió eficazmente con su función: el Watts Oneflow OFTWH-R (450 €, cartucho incluido, según modelo). Este aparato favorece la cristalización de los iones de calcio y bicarbonato del agua para formar partículas que se mantienen en suspensión, eliminando así el 98% de las incrustaciones. Es válido para caudales pequeños o industriales. Y admite un filtro de sedimentos y otro de carbón activo. Si bien cada dos años hay que sustituir el cartucho.

 


Otro aparato, el Cillit Immuno C181 (400 € + 40 € del filtro), también consigue su propósito, en este caso añadiendo polifosfatos con el fin de impedir la precipitación de la cal. Sin embargo, dejó el agua ligeramente lechosa, bien porque el aparato testado calibraba mal la dosificación de polifosfatos o porque no funciona bien con agua medianamente dura (32 ºF).

El resto de los aparatos analizados no consiguió los resultados esperados. Uno de ellos apenas retiró un tercio de los depósitos de la cal, caso del Ion Scalebuster MFAR con Ion Scalebuster SB12 (1.100 € + 60 € del filtro). Mientras que los otros cuatro no inhiben ni un 10% la formación de depósitos de cal y, por tanto, no impiden las incrustaciones. Nos referimos al Vosges New ara 2002 (1.580 €), al NATEC NS 25 (1.500 €), al AMFA 4000 (150 €) y al D-CALC Plus CNA (500 €).

En definitiva, los malos resultados de seis de los siete desincrustantes analizados nos llevan a recomendar a los usuarios con agua dura en su red de distribución a mantener, de momento, su descalcificador clásico. No es un aparato barato (su precio no baja de 1.300 euros), precisa instalación y consume bastante agua, sal y electricidad, pero tendrá la tranquilidad de que cumple con su función. Aunque si está dispuesto a probar un nuevo mecanismo de tratamiento de la cal, el desincrustante Watts Oneflow OFTWH-R puede ser una alternativa realmente interesante. Si estás buscando un descalcificador tradicional, te recomandamos los descalcificadores Korman, Kinetico y Robosoft de ATH.

 
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