Descubre Toda nuestra Gama de Purgadores:
> Mejora la eficiencia térmica: El aire atrapado en tuberías, radiadores o intercambiadores actúa como aislante, reduciendo la transferencia de calor. Al purgarlo, el agua circula correctamente y se optimiza el rendimiento de calderas, bombas de calor, fan coils y radiadores. Esto se traduce en mayor confort térmico y menor consumo energético.
> Previene ruidos y vibraciones: La presencia de aire suele generar ruidos de burbujeo, golpes de ariete y vibraciones en radiadores o conductos. Con purgadores automáticos o manuales bien ubicados, se eliminan estos problemas y se consigue un funcionamiento más silencioso.
> Protege los equipos y alarga su vida útil: El aire en el circuito puede causar corrosión en componentes metálicos, cavitación en bombas y fallos en válvulas y sensores. Al eliminarlo, se reducen desgastes prematuros y averías costosas. Esto aumenta la durabilidad de la instalación.
> Favorece una circulación hidráulica estable: Las burbujas o bolsas de aire interrumpen el flujo de agua, provocando zonas frías y descompensaciones hidráulicas. Los purgadores permiten mantener un caudal constante y equilibrado, mejorando el confort en todas las zonas.
> Facilita el mantenimiento y la puesta en marcha: Con purgadores automáticos instalados en puntos estratégicos (como colectores, depósitos o puntos altos), el llenado inicial del sistema es más rápido y limpio. También simplifica tareas de mantenimiento preventivo, evitando intervenciones manuales frecuentes.
> Contribuye al ahorro energético y económico: Un sistema libre de aire es más eficiente y consume menos energía para alcanzar la misma temperatura. Esto implica menores costos operativos y reducción de emisiones.